Hacía varios meses que no lo veía y una mañana de septiembre apareció por sorpresa. Estuve a punto de no abrir la puerta pero en cierto modo extraño me alegró su visita.
Lo primero que preguntó fue qué hacía yo encerrada en casa en una mañana tan estupenda. Observó mi vestido verde y señaló que hacía juego con las venas verdes que resaltaban tras la piel pálida de mis piernas y mis ojeras.
Se instaló sobre una silla y yo volví al sofá, donde descansaba un cuaderno de sudoku.
Habló amargamente sobre su trabajo mientras yo permanecía inexpresiva y estática. O quizás, extática. Posteriormente me puso al corriente de sus últimas disputas familiares. Ya no podía prestarle atención y al darse cuenta de que yo no hablaba me preguntó si aquel día no tenía que trabajar. Le respondí que hacía un mes que no iba al trabajo.
Tras unos pocos minutos, se levantó para despedirse, diciéndome que parecía una zombie. Cerré la puerta tras su marcha y volví a tumbarme en el sofá, agotada pero feliz pues sabía que nunca más volvería a verlo.






7 comentarios:
Con ese aspecto que tienes seguro que no volverá...pero con lo pesadísimo que és ,le habría cortado las venas con un afiladísimo cuchillo.
Besos hechizados.....Avería
Mejor entonces!...si ni siquiera se interesó por cómo te sentías y sólo vino a descargar sus penas...mejor que no vuelva!
abrazos!
Me hace pensar la seguridad con la que afirma que no volverá a verle...me hace pensar mucho.
Hay tanta pena en los corazones del ser humano que nadie sabe el porqué de ella.
Mejor analizar,si nos quedan fuerzas ,los motivos de las conductas y estados de ánimo del otro(y viceversa)
Besucos
Gó
a eso le llamo comunicación con un diálogo fluido jajaja
suele pasar eso de que uno vaya te suelte el rollo y ni siquiera te pregunten que tal estás...
menos mal que el sofá está para tirarse todo "a la espalda"
....un beso nena que la vida es muu dura juas!
NIña.me gusta el calendario.Te importa que lo ponga en mi space?
Si estás ahora ,de das un toque y me lo dices?
Yo voy a intentarlo a ver si sale,pero sin tu permiso,no lo editaré
Besucos
Gó
Sin embargo, no son pocas las veces que nos pasa que sin razón alguna nos sentamos a escuchar problemáticas ajenas y a comentarlas o aconsejarlas. No es cuestión menor tampoco qué es lo que esperamos de esa conversación. ¿Qué se espera entonces de un consejo? ¿Cuándo es que nos interesa lo que nos cuentan?
Creo que las razones son como mínimo muchas y muy complejas. Entre narcisismo, libido de objeto, habilidades sociales, energías espirituales y ambiéntales, entre otras, se podría hacer un basto compendio de por qué el interés en escuchar o hablar con alguien. Pero entre tantas razones parece olvidársenos lo básico (y como siempre más importante) de la comunicación, la creación conjunta.
No deja de ser un desafío constante liberarse de presiones egocéntricas para establecer una conversación creativa y sincera. Y es aun mas difícil eludir el modelo posmodernista que sigue los lineales griegos de lo UNICO como lo MEJOR, de EL hombre vs. lo social en la búsqueda de verdades últimas, del Yo como constituyente y no como constituido.
Considero a estos nuestros desafíos, que son los mismos que enfrentamos al escribir en este y otros medios. Es hora de caducidad para la verdad, es tiempo de crear todos juntos. Resulta urgente entonces evitar pensar en merecimientos, sadismos, vacíos de sentidos y afectos… y recurrir íntimamente a la sinceridad, para poder traspasar las barreras, cuales quiera que sean. Tomarse las molestias y encontrar el coraje para hacerlo, para aunque sea denotar interés en esa relación, en esa conversación… para comunicar con sinceridad las ganas de mantenerla… de no perder contacto. Mediante ese método, confío plenamente y soy testigo y prueba viviente, se renuevan las ganas, con un estímulo mucho más sano e intenso para la acción de la comunicación. Y es que recobramos el verdadero sentido, que es escuchar y hablar con el otro… y no medirlo.
Por eso es que te agradezco, por tus molestias y tu coraje.
Hola :)
a veces es un alivio saber que es lo que nos viene, aunque sea un adios para siempre ¿no? Yo preferiría saber que nunca va a volver, a estar con la incertidumbre de si lo va a hacer o no...
Me ha encantado tu blog, me instalo por aquí, por algun rinconcito, prometo que molestaré poquito ;)
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