
El esclavo llevaba veintitrés años en la familia y había salido muy pocas veces de la antigua casa, habitada actualmente por el último descendiente de la estirpe: un talentoso joven que dedicaba su tiempo a la música. Era un amo generoso que le había proporcionado una rudimentaria educación para que pudiese leer, escribir y usar las cuatro operaciones básicas de la aritmética. Le había enseñado a vestir con una sencilla elegancia y a utilizar las fórmulas de cortesía. Todos los años, el 1 de abril, celebraba el Día de la Esclavitud dándole a elegir uno entre tres deseos que le ofrecía para su cumplimiento. Esta vez le había propuesto: leer un libro, subir a la Torre de Espejos o pasar la noche en compañía de una mujer de moral distraída.
Eligió subir al mirador de la torre, que no tenía escalera interior, ni ventanas, ni orificios. Apoyaron una escalera exterior, procurando que no resbalara sobre la lisa superficie que reflejaba el sol.
El amo preguntó desde el suelo al esclavo qué sensación experimentaba y éste le respondió:
-¡Poder!
El amo retiró la escalera y se dirigió complacido a la casa. Esa noche, tras leer un buen libro disfrutaría la compañía de una simpática mujer.
Eligió subir al mirador de la torre, que no tenía escalera interior, ni ventanas, ni orificios. Apoyaron una escalera exterior, procurando que no resbalara sobre la lisa superficie que reflejaba el sol.
El amo preguntó desde el suelo al esclavo qué sensación experimentaba y éste le respondió:
-¡Poder!
El amo retiró la escalera y se dirigió complacido a la casa. Esa noche, tras leer un buen libro disfrutaría la compañía de una simpática mujer.





14 comentarios:
Será que los esclavos en el fondo quieren ser amos???????'' jejejejejeje....mmmmmmmmmmm...puede ser que desde la opresión, la noción de libertad se distorsione llegándosele a parecer al poder, y sea eso lo que se sueña...para pensar.
Un abrazo.
Hola, ola de mar...
pero realmente no podía sentir poder ...no lo entiendo..solo por estar en lo más alto,dominando aquello que alcanzaba la vista...Y además...no era el día del esclavo en realidad, no ha sido justo..le ha dejado allí, con su poder absurdo
De veras soy tan difícil...? igual un poco cansina, sip? jo...sorry
Un beso
Aire
Yo sin duda hubiese elegido a la mujer de moral distraída... Si, lo sé, mi moral es débil, jejeje
Un abrazote¡¡
EL PODER...¿QUE TENDRA QUE TODOS LO DESEAN?
ESPERO MI QUERIDA MORGANA QUE TENGAS TODAS TUS POCIMAS PREPARADAS PARA QUE LOS SEÑORES DEL PODER LAS BEBAN Y SIENTAN EN SUS CARNES LO QUE ES EL SUFRIMIENTO ETERNO¡¡¡¡A LAS ARMASSSSSSSSSSSSSS!!
VOLVIO LA LOCA ,JEJEJE.
BESITOS .MJ
curioso??? no me sorprende demasiado, al fin y al cabo ese afán es lo que pierde a este mundo en manos de los que han logrado adquirirlo...
un beso humilde, que no sumiso que conste
Bueno,los objetivos a cumplir...plantar un árbol,tener un hijo y escribir un libro.Una gran estafa como perspectivas vitales,sobre todo para un esclavo.
Quizás falte alguna oferta que llene más las inquietudes del corazón humano.
Abrazos libertinos.
Ya,dos cosas que me parecen sintomáticas:una la esclavitud y otra el dseo de poder del esclavo.LO digo porque en la miseria humana,siempre encontra,os que si el pobre ascendiera a los cielos,se comportaría igual que lo hace con él le amo.No es eso algo que caracteriza a los humildes.Y ojo¡¡¡soy del lado de los pobrs,pero ...sencillos sin necesidad de venganzas.
Otra cosa,porqué le quitó la escalera?Curioso¡¡
Besucos
Gó
Pues sí que estás revoltosa que te atreves a responder la eterna pregunta de Philip k. dick.Creo que el problema viene luego ¿qué haría el esclavo una vez sentida la sensación de poder? Seguramente por eso el amo le quitó la escalera.Ah,encima pones un video del genial Calamaro, qué grande eres, un abrazo.
Gosto da força das tuas imagens da forma como escreves e como "arrumas" o teu blog Abraços Rebelde.
la educación rudimentaria parece dar los deseados frutos rudimentarios.
niña, qué gustazo Calamaro !
bicos lectores
c.
Poderosa Hermana
Aqellos que, por condicion social y moral, siempre fuimos hombres y/o mujeres objeto, no hemos tenido mas remedio que dejar en manos de nuestro robot interno, los actos y acciones de la insoportable (por momentos realidad.
Nuestro poder, si es que tenemos un
poco, estriba en nuestra capacidad para retirarle el mando, cuando ya
pretende pasarse de listo.
Porque tu y yo sabemos, que lo que
interesa realmente, siempre esta al otro lado los espejos.
besos poderosos
J.
Me siento con un regusto amargo.
Nadie puede sentirse poderoso, para eso está el señor.
Me imaginaba al esclavo subiendo peldaño a peldaño, contemplando a cada paso como el panorama se iba ampliando, mientras que el cercano iba diluyéndose.
Muy bueno lo de la mujer de moral distraída. Distraigámonos, jajaja
Di a la joya que la echo en falta.
Un abrazo.
Qué es de ti amiga? Donde paras, te ocurre algo que no estás? Te echo de menos, pero espero que lo que te para sea positivo.
Un beso
Aire
Bueno además de poder, el esclavo pudo gozar de una noche de libertad, sin su amo, ahí encerrado en la torre. Ahí solito, con tiempo suficiente para pensar en el error que había cometido por no pedir a la mujer de moral distraída XD
Simpre es un placer pasar por tu blog, y te repito como otras veces que me encanta su diseño!
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